Desarrollo Sostenible

Triple impacto y género: Rebecca Heredia Castillo

triple impacto

Entrevista a Rebecca Heredia Castillo, directora de sustentabilidad y triple impacto en Bloom, empresa de origen colombiano que tiene como misión la mejora en la calidad de vida de las mujeres. Conociendo profesionales del ambiente Capítulo #9.

Motivaciones y primeros pasos

Adriano: ¡Buenos días! Viendo un poco tu recorrido, te desempeñaste en cargo de operaciones en Coca Cola, también en comercio internacional y marketing, relaciones públicas, y actualmente en sustentabilidad y triple impacto de Bloom ¿Qué te motivó a trabajar en sustentabilidad? ¿Cómo empezaste el camino del triple impacto?

Rebecca: Hay algo que creo está bueno plantearse cuando uno es profesional. Más allá de la carrera, pensar que tipo de industria te atrae. Yo venía de la industria de consumo masivo, que dada su característica tenía un pain point, un dolor muy fuerte, en temas de impacto ecológico.  Era muy constante ver en la organización todo un esfuerzo dentro de los equipos para que los empaques sean más ecológicos, para contaminar menos el agua, para ver cómo podíamos trabajar el reciclaje, etc. Ropa, indumentaria, muebles y esculturas… Reutilizarlo de cualquiera manera para que el impacto sea menor, aunque resultara imposible abolirlo. 

El propósito

Siempre me llamaron la atención las empresas con propósito que van más allá del cliente actual o de su necesidad puntual, que piensan a futuro. Uno escucha hablar a Elon Musk acerca de Marte, y se da cuenta que hay gente que piensa en el futuro, en que va a pasar con el océano de aquí a 50 años por ejemplo (…) No dejo de pensar que hay otros tipos de empresas, de personas. Yo siempre invito a la gente a congresos de sustentabilidad por más que sean de otra rama. Más allá del consumidor, cuando uno tiene una carrera y pone al servicio de una organización su talento, está bueno pensar hacia donde apunta esa organización. A veces lo sufro por la gente que trabaja en la industria de la moda, o incluso de la tecnología. 

En mi caso soy muy afortunada de poder elegir. Sería duro que me toque a mí, por las consecuencias finales de esas industrias. Me paso de encontrarme con una startup que pensaba en toda la cadena de valor. Proveedores, empleados, etc. El mundo de la sustentabilidad es fascinante. La agenda 2030 parece de sentido común, pero todavía seguimos batallando con eso. Todos tendremos que involucrarnos, sin importar el modelo de negocios que tengas. Alguna parte siempre puede trabajarse desde la sustentabilidad. Es solo preguntarse si puede hacerse de otra manera cada proceso. Encontré valores en común en Bloom.

Inicios en la sustentabilidad y/o el triple impacto

Adriano: Cuando te preguntaste internamente al servicio de que estabas poniendo tu talento ¿Qué fue lo primero que hiciste?

Rebecca: Lo primero que me pasó fue que me invitaron a un congreso de sustentabilidad hace unos 8 años. Coca cola patrocinaba el evento. Yo había estado en trabajos de reutilización del empaque y otros relacionados. Y me di cuenta que todo nuestro trabajo era nada, en comparación al que hacían empresas que estaban allí por la sustentabilidad. Escuchar a Al Gore, y a muchos otros especialistas, me impactó positivamente. Me preguntaba porque no eran más aun, e instantáneamente me di cuenta que en algún momento yo iba a estar de ese lado más activamente. 

Hoy uno escucha o lee muchas frases como “No trabajes para el sueño de otro”, y yo me pregunto… ¿Por qué no trabajar para el sueño del otro si ese sueño vale la pena? No todos tenemos que tener uno, no todos tenemos que ser Steve Jobs o Mark Zuckerberg. Si uno es bueno en algo, puede ponerse al servicio de los demás (…) A mí me pasó eso, fue un evento que sembró en mí una semilla. Me cambió la forma de ver las cosas, mi atención se hizo más selectiva hacia lo sustentable.

Sustentabilidad en startups

Adriano: Comprendemos, un clic en el cual no se vuelve a ver el mundo de la misma manera. Y luego de ese primer paso… ¿Cómo llegaste a tu cargo de directora de sustentabilidad y triple impacto de Bloom?

Rebecca: No fue muy complejo en mi caso. Cuando uno ingresa a una startup, tienes que tener la disposición para hacer de todo un poco. Mi predisposición de querer algo distinto era fuerte, quería que algo sea mejor. 

Soy mama hace 8 años casi 9, y algo que me planteo siempre es qué quiero que mi hija recuerde de mí. Un día voy a morir, y no me interesa que mi hija recuerde mis maestrías o diplomados. Posiblemente se pregunte ¿En qué trabajaba mi mamá? ¿A que le dedicaba muchas horas en su vida cuando no estaba en casa? Un tema importante es lo que estamos haciendo por las generaciones futuras. Suelo charlarlo con la CEO de Bloom. Ella había estado en Asia, donde había conocido la copa, e ideas de sustentabilidad en productos menstruales. Cuando nos conocimos, charlamos un poco y desde la curiosidad misma, le planteé la necesidad de montar algo medido, con KPIS, con medición de impacto, etc. 

Los puestos de trabajo en el triple impacto

Los puestos de trabajo se crean mucho de acuerdo a tus intereses. Uno se hace el camino, tarde o temprano llegas a lo que te vibra (…) Vas buscando una metodología, una forma, métricas, etc. La idea era que todo podía transformarse. Ella es una líder receptiva y nuestros sueños conectaban. Luego el mercado también te habla. La cantidad de organizaciones desinteresadas o que solo les interesan las métricas de vanidad, como los likes, los followers, las copas entregadas etc., es grande. Lo que realmente importa son los hábitos y el impacto de la modificación de los hábitos a corto, mediano y largo plazo. Cuando uno sabe que lo que está haciendo está bien, uno busca la manera de volverlo sexy, de sumarle marketing. Todos necesitamos hacer que la sustentabilidad sea cool.

Sustentabilidad económica del triple impacto

Adriano: Siempre es necesario que la sustentabilidad ambiental también sea sustentable económicamente, sino tarde o temprano, es susceptible de caer… ¿Y cuáles son las habilidades o competencias claves de tu puesto?  ¿Qué haces en tu día a día?

Rebecca: Para hacer un cierre de acuerdo a tu aporte, y contar algo a modo anecdótico. El año pasado en Bloom estuvimos deliberando si abríamos o no la Fundación Bloom. Pero decidimos que no, porque la gente debe entender que una empresa social o ambiental debe ser rentable. Necesitamos que tenga el componente económico. Greenpeace lleva muchos años… ¿Pero sabes cuantos Greenpeace no llegaron a ser tal? Un Montón. Ya que es un modelo difícilmente sostenible. El camino por ejemplo a ser una empresa B es complejo pero necesario. Estamos concursando para eso. Necesitamos empresas que sean rentables. Todos los que poseen valores más orientados a lo social o ecológico tienen esa controversia interna. Tenemos que ir hacia modelos económicos, que sean social y ambientalmente sostenibles. 

Habilidades y tareas del día a día 

Yendo a la pregunta, yo creo que en términos generales las habilidades son siempre las mismas. Nos hemos acostumbrado a la técnica, a un check list, y a veces es más importante lo de fondo. Para dirigir gente, primero se necesita dirigirse a uno mismo. La teoría en liderazgo, comunicación y demás es válida, pero insuficiente. Cuando yo aprendo a cuidar mi alimentación, descanso, intelecto, a ordenar mis horarios, etc., doy mi primer paso. Uno no puede ordenar a un equipo si no tiene una agenda personal ordenada. Una competencia clave es la perspectiva. Poder salir de tu trabajo y preguntarte ¿Está bien lo que estamos haciendo? A partir de ahí decidir por ejemplo las reuniones necesarias, elegir las contrapartes y donde quieres ir. 

Desde la auditoría se plantean muchos los horizontes. El equipo hace un mapeo de los clientes, hacemos los sprints, elegimos las empresas aptas para promover el B2B. Otros equipos buscan leads, otros hacen newsletters, etc. Tenemos mucho soporte tecnológico, todo es e-commerce. También tenemos nuestras propuestas ad hoc, y nuestro sector de investigación y desarrollo. Todo lo que se entrega al cliente, es lo que desea recibir, siempre y cuando ese deseo no vaya en contra de los valores de Bloom. 

Casos de aplicación

En Colombia, al revés de lo que pasa en el resto de países de Latinoamérica o Centroamérica sobre todo donde prevalecen las madres que crían solas a sus hijos por circunstancias variadas, encontramos muchos padres que se encuentran solos a cargo de sus hijos. Aquí hay un alto ausentismo. Y la falta de educación es grande. Enseñarles a los hombres como llevar adelante el proceso de la menstruación hizo que se despertara en nosotros nuevos programas como menstruación sostenible en contextos mixtos. En muchas escuelas, hay grandes resultados. Muchos chicos de la escuela llevan toallitas por si sus compañeras lo necesitan. Hoy en muchos países existen bajas por menstruación. El 20% de su jornada laboral, una persona puede estar menstruando, simplemente porque le tocó. En términos de equidad de género muchos directores son hombres. ¿Y cómo empatizan con la mujer respecto a estos temas? 

En Bloom ayudamos a que ese proceso suceda, constructivamente (…) Si bien trabajamos menstruación sostenible, hace un año todos los programas dieron un vuelco hacia el tema de derechos sexuales, menstruales y reproductivos (…) Nuestro speech suele estar del lado racional, pero lo más complejo siempre es el impacto social. El equipo que tengo desarrolla los programas, los vamos testeando. Yo coordino el contenido de acuerdo a las reuniones con los clientes, de las cuales me encargo. De ahí decanta qué producto ofrecer, como hacerlo, etc. Siempre es necesario formarse en la faceta comercial.

Equipos de trabajo en sustentabilidad y triple impacto

Adriano: Hablabas de tu equipo de trabajo… ¿Qué perfiles profesionales se combinan ahí?

Rebecca: Es gracioso porque piensan que tengo psicólogos, educadores etc., y en el equipo tengo ingenieros civiles, arquitectas, ingeniero industrial, administradora de empresa, diseñadora gráfica, diseñadora de interiores… Pero aquí volvemos a la pregunta uno. ¿Qué valores te mueven? También hemos tenido una socióloga hace poco, pero estaba porque compartía valores con la organización. 

Lo que estudias de algún modo apuntala la manera en la que miras el mundo. La ingeniería tiene una forma de ver el mundo. Yo tengo otra más aplicada a la parte de negocios. La arquitecta tiene otra, vinculada con el arte e imprime eso a todos los contenidos. Y así cada uno aporta, de eso se nutren las empresas. Va más allá de lo que estudiaste, eso se pone de manifiesto al hacer algo. Lo que te mueve es tu mayor valor. Hay un ida y vuelta. Esto en el mejor de los casos, de personas que les gusta lo que hacen. Que pueden brillar allí.

Objetivos de Bloom

Adriano: ¿Y qué objetivos tienen este año?

Rebecca: La idea primero es expandirnos en México y Estados Unidos, terminar con proyectos ya ejecutados allí. Respecto a México impactar en 4000 personas, y en Estados Unidos en 2000 personas. Puede ser con colegios, ONGs, Empresas y demás. Respecto a Colombia, vamos muy bien. Llevamos un buen ritmo de expansión, y la idea no es masificarlo. Tenemos un modelo de referencia, de empresa a empresa se van contagiando.

Ambiente y género

Adriano: Hay un tema que se fue tocando a lo largo de la entrevista, y me interesa conocer un poco tu mirada respecto a eso ¿Cómo ves hoy el vínculo entre la sustentabilidad ambiental y el feminismo o la sustentabilidad social vista de una forma más amplia?

Rebecca: Siento que aún estamos inmaduros en ese desarrollo. Hay mucho camino por hacer. En América falta mucho por hacer. Nos van llegando tarde los modelos, los niveles de conciencia y otras cuestiones. Hay que trabajar más la idea de que no hay un planeta B. A veces pienso también que hay mucha gente haciendo cosas y me pregunto porque no nos conocemos y conectamos aún más de lo que hacemos. La pandemia puso a flor de piel el rol que tienen primero los gobiernos, que no sabían cómo responder. También puso en entredicho la globalización. Evidenció que no hay una globalización real conectada, sino que actuamos en bloque ¿Qué nos hizo pensar que éramos la especie que iba a cuidar de su hábitat? (…) 

Creo que tenemos una desconexión fuerte desde lo profesional, lo humano y lo organizacional respecto a cuál es nuestro impacto. La basura que generamos, pensamos que la sacamos, alguien se la lleva y no existe más. Si lo dejásemos en nuestra casa una semana, tomaríamos conciencia de que es inviable. Nos falta, pero es bueno generar la conversación, y en algún momento teníamos que comenzar. Ya claro, con el cambio climático y demás uno siente que está acorralado. Una vez que la cortina se mueve de la ventana y viste lo que hay detrás, no se puede olvidar. Es momento de poner las manos a la obra. 

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